
El próximo 10 de octubre se celebra el Día Mundial de la Salud Mental, que este año pone el foco en la población infanto-juvenil bajo el lema «Haz match con tu salud mental». Desde Adiem nos sumamos a esta iniciativa para visibilizar las circunstancias que afectan a su bienestar emocional y reclamar respuestas que garanticen sus derechos.
La campaña #MatchSaludMental, impulsada por SALUD MENTAL ESPAÑA con la financiación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, aborda a través de una serie de infografías cuestiones como las dificultades de acceso a la vivienda, la precariedad laboral, la soledad no deseada, las violencias, los roles de género, las adicciones, el racismo y los riesgos asociados al entorno digital.
Según los datos recogidos por la Confederación, una de cada siete personas jóvenes de entre 10 y 19 años tiene algún problema de salud mental. Esta realidad requiere una respuesta colectiva: cuidar la salud mental implica también actuar sobre las condiciones sociales y económicas en las que crecen y desarrollan sus proyectos de vida.






Vivienda y empleo: condiciones para construir un proyecto de vida
El acceso a una vivienda y a un empleo digno influye directamente en el bienestar de las personas jóvenes. La campaña señala que la edad media de emancipación en España alcanza los 30,2 años, según el Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud de España. Además, el 42 % de las personas de entre 24 y 35 años afectadas por la crisis de la vivienda percibe su salud mental como mala o regular.
A estas dificultades se suma la precariedad laboral. Según los datos difundidos por SALUD MENTAL ESPAÑA, una de cada cuatro personas jóvenes afirma haber sufrido o experimentado situaciones de violencia laboral durante sus primeros años de empleo.
Desde ADIEM nos sumamos a la reivindicación de políticas que faciliten el acceso de la juventud a una vivienda y fomenten un empleo digno, con medidas que permitan desarrollar un proyecto de vida autónomo.






Una infancia y una adolescencia libres de violencia
Las violencias sufridas durante la infancia y la juventud pueden tener un profundo impacto en la salud mental. Por ello, apoyamos la demanda de la Confederación de impulsar una estrategia de formación, prevención y actuación frente al abuso sexual infantil, tanto en el ámbito escolar como familiar, y de garantizar el acceso a la educación afectivo-sexual desde las primeras etapas educativas.
La protección debe extenderse también al entorno digital. La campaña sitúa la edad media de acceso al primer teléfono móvil en los 10,8 años, lo que refuerza la necesidad de acompañar a niñas, niños y adolescentes en el uso de estas herramientas.
Nos sumamos a la petición de formar a docentes, familias y jóvenes sobre sus riesgos y beneficios, así como de desarrollar estrategias de ámbito estatal que protejan a la infancia y la adolescencia en los espacios digitales.






Prevención de las adicciones y de la conducta suicida
La campaña también llama la atención sobre las adicciones con y sin sustancia. Entre los datos que recoge, destaca que el 73,9 % del alumnado de entre 14 y 18 años declara haber consumido alcohol alguna vez en la vida y que el 13 % presenta un uso problemático de los juegos de azar online.
Desde ADIEM compartimos la necesidad de reforzar la sensibilización y la prevención, implicando a las instituciones educativas y al personal docente para que estas acciones lleguen a las aulas.
Asimismo, nos sumamos a la reivindicación de desarrollar políticas de prevención del suicidio y recursos de apoyo accesibles, que permitan detectar el malestar y ofrecer una atención adecuada a las personas jóvenes y a su entorno.






Un compromiso compartido con la salud mental
Con nuestra adhesión a #MatchSaludMental, desde ADIEM reivindicamos una respuesta integral que combine prevención, recursos suficientes y una atención sociosanitaria coordinada, y que actúe sobre los determinantes sociales de la salud mental.
Escuchar a niñas, niños, adolescentes y jóvenes, acompañarles y garantizar sus derechos es una responsabilidad compartida. Hacer match con su salud mental significa también crear las condiciones para que puedan crecer, participar y construir su futuro con bienestar.
