El estigma sigue siendo una barrera para el 69% de las mujeres con problemas de salud mental.

El Estudio GEA revela que el estigma sigue siendo una de las principales barreras para el ejercicio de derechos de las mujeres con problemas de salud mental.
 Con motivo del Día Internacional de la Mujer (8M), Fundación ADIEM se suma a la campaña #SaludMentalFeminista, impulsada por la Confederación Salud Mental España, para visibilizar el impacto que el estigma y el autoestigma tienen en la vida de las mujeres con problemas de salud mental.

La iniciativa, financiada por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, se apoya en los resultados del Estudio GEA, una investigación sobre la gestión del empoderamiento y la accesibilidad en derechos de mujeres y niñas con problemas de salud mental en España. Este estudio pone de manifiesto que el estigma sigue siendo uno de los principales obstáculos para que muchas mujeres puedan ejercer plenamente sus derechos y desarrollar su proyecto de vida.

En el marco de esta campaña, se ha difundido un vídeo de sensibilización que muestra diversas escenas cotidianas —como una comisaría, un centro de salud, un centro educativo o un entorno laboral— en las que una mujer con problemas de salud mental se enfrenta a comentarios o actitudes estigmatizantes. La pieza finaliza con la protagonista escribiendo en un espejo la frase “no valgo para nada”, reflejando cómo el estigma social puede terminar interiorizándose y convertirse en autoestigma.

Desde Fundación ADIEM recordamos que combatir el estigma es una cuestión de derechos humanos. Por ello, es necesario seguir impulsando políticas públicas con perspectiva de género, mejorar la formación de profesionales y garantizar que los espacios institucionales sean entornos libres de discriminación.

Asimismo, la campaña recoge el Manifiesto elaborado por la Red Estatal de Mujeres de SALUD MENTAL ESPAÑA, que denuncia el estigma y el autoestigma como una forma de violencia que afecta a mujeres, niñas y adolescentes con problemas de salud mental. Entre sus principales reivindicaciones se encuentran la promoción de un cambio social real, el refuerzo de la atención temprana y el aumento de la sensibilización sobre salud mental en los centros educativos.


El estigma: una barrera estructural que limita derechos

Los datos del Estudio GEA son claros: el 69% de las mujeres con problemas de salud mental considera que el estigma es uno de los principales obstáculos para satisfacer sus necesidades. Esta percepción es compartida por el 83% de los y las profesionales que participaron en la investigación.

Además, el 75% de estos profesionales considera que el estigma asociado a la salud mental tiene un claro sesgo de género, siendo más frecuente en mujeres, adolescentes y niñas.

El estigma se manifiesta de diferentes maneras: desinformación, miedo, rechazo o prejuicios que dificultan la inclusión social. En muchos casos, también aparece en el entorno cercano, generando aislamiento. Algunas mujeres perciben que no se las considera un apoyo fiable para otras personas debido al supuesto “riesgo de inestabilidad”, lo que refuerza el sentimiento de exclusión.

Esta realidad también puede darse en ámbitos institucionales. El informe recoge situaciones de infantilización, paternalismo o cuestionamiento del relato de las mujeres, así como diagnósticos condicionados por estereotipos de género. Esto da lugar a lo que se denomina doble estigmatización: por ser mujer y por tener un problema de salud mental.

Entre las consecuencias de esta situación destaca que el 31% de las mujeres con problemas de salud mental no accede a recursos especializados debido al estigma o por haber vivido experiencias de discriminación previamente.

Otro de los ámbitos donde el estigma se hace especialmente visible es el de la maternidad. Muchas mujeres señalan que se cuestiona su capacidad para ejercerla por el hecho de tener un problema de salud mental.


Cuando el estigma se convierte en autoestigma.

Cuando los prejuicios sociales se repiten en el tiempo, pueden acabar interiorizándose. Según el Estudio GEA, escuchar constantemente mensajes que cuestionan el propio malestar o las propias vivencias puede llevar a muchas mujeres a dudar de sí mismas y de sus percepciones, lo que impacta directamente en su bienestar emocional.

El estudio muestra que cerca del 70% de las mujeres encuestadas se preocupa por lo que otras personas piensen de ellas. Además, un 60% se siente insatisfecha con su apariencia física y un 55% se compara constantemente con otras personas, percibiéndose como insuficiente.

A esto se suma que el 96% de los equipos profesionales participantes considera que el área de autoestima y autoconcepto de las mujeres con las que trabajan es baja o muy baja.

Sin embargo, también existen indicadores que muestran el potencial de empoderamiento cuando existen apoyos adecuados. Aproximadamente el 55% de las mujeres afirma apreciarse a sí misma, cerca del 60% se siente capaz de afrontar nuevos retos, y alrededor del 80% considera que puede tomar decisiones por sí misma.

Desde Fundación Adiem trabajamos diariamente para promover espacios de apoyo, acompañamiento y participación que contribuyan a fortalecer la autoestima, el empoderamiento y el ejercicio de derechos de las personas con problemas de salud mental, especialmente de las mujeres que sufren esta doble discriminación.

En este 8 de marzo, reafirmamos nuestro compromiso con una sociedad más justa, inclusiva y libre de estigmas.

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