Fundación Adiem reivindica en el Día de la Cero Discriminación los estigmas con los que se encuentran las personas con problemas de salud mental para lograr una vida plena.

El 1 de marzo se celebra, a nivel mundial, el Día de la Cero Discriminación, proclamado por la Asamblea General de Naciones Unidas, que tiene como objetivo conmemorar el derecho de todas las personas a vivir una vida plena y digna, independientemente de su situación, de su identidad, de su biografía o de sus circunstancias.

La salud mental es, sin duda, uno de los ámbitos en los que más discriminaciones se producen. A pesar de que la Organización Mundial de la Salud define ‘salud’ como el estado de completo bienestar físico, mental y social, no sólo a la ausencia de afecciones o trastornos, las cifras nos demuestran otra realidad: En España más de 4.000.000 de personas tienen algún tipo de problema de salud mental y en el 2030 será la principal causa de discapacidad en el mundo; Las personas con problemas de salud mental continúan siendo el colectivo con menor tasa de empleo debido a las dificultades con las que se encuentran para acceder al mundo laboral; La conducta suicida constituye uno de los principales problemas de salud pública en cualquier país debido al gran número de personas afectadas cada año. Cada día se suicidan una media de 11 personas que equivale a 1 persona cada 2hrs 18 min, o lo que es lo mismo 4.097 personas fallecieron en 2022 y de ellas 345 menores de 29 años.

Estas cifras nos reflejan como la estigmatización a personas con problemas de salud mental afecta de manera negativa, causando resistencia a buscar ayuda o tratamiento, en ocasiones, por esa falta de comprensión por parte de familiares, amistades, compañeros/as de trabajo u otras personas, es decir, de la sociedad. Todo esto hace que tengan menos oportunidades laborales, o para participar en actividades escolares o sociales, o problemas para encontrar una vivienda.

Los prejuicios y estereotipos asociados a las personas con problemas de salud mental hacen que continúen siendo ciudadanas y ciudadanos sin pleno derecho. Se enfrentan en múltiples ocasiones a la incomprensión de la sociedad y a ideas equívocas y preconcebidas: desde la visión paternalista que no visibiliza las capacidades de la persona sino que fomenta una imagen dependiente y poco autónoma, hasta la percepción negativa que llega a asociar violencia con trastorno mental, lo cual provoca innumerables situaciones discriminatorias que se asientan en falsos mitos y que perjudican a la persona.

Ninguna persona debería verse privada de sus derechos humanos o excluidos de las decisiones sobre su propia salud por padecer un problema de salud mental. No obstante, las personas con problemas de salud mental siguen viendo limitados sus derechos humanos de distintas formas. Un buen número son discriminadas y excluidas de la vida en común, mientras que muchas más no disponen de los servicios de salud mental que necesitan o reciben una atención que no respeta sus derechos humanos.

La discriminación de las personas con problemas de salud mental afecta a muchos ámbitos de sus vidas, por ello, es común que se aparten socialmente e incluso que se aíslen por vergüenza. Estas son algunas de las consecuencias de la discriminación a personas con trastornos mentales: 

  • La creencia de que la situación no mejorará: si perciben un entorno hostil es natural que se muestren más desanimados y perciban la situación más incómoda y dolorosa.
  • Resistencia a buscar ayuda: si no perciben un ambiente calmado y sus más allegados no ofrecen ayuda, será más difícil que se atrevan a pedirla a un profesional. También si se minimizan los problemas de su situación pueden llegar a creer que el tiempo mejorará su situación y que no deben acudir a un especialista.
  • Más dificultades para socializar: si sufren discriminación, las personas con trastornos mentales tendrán dificultades para relacionarse incluso cuando el ambiente sea el propicio. Asimismo, pueden presentar mayor vulnerabilidad y sensibilidad a los comentarios, preguntas…
  • Huida del ambiente laboral: en muchos casos si se padece algún tipo de discriminación u hostilidad en el trabajo las personas con trastornos mentales pueden decidir evitarlos porque tienen la creencia de que no sabrán controlarse o bien de que su rendimiento cada vez será peor.

La discriminación a las personas con problemas de salud mental puede darse en muchos ámbitos. Uno de los más comunes es en el terreno profesional, pero también, dado que la mayoría de los trastornos mentales aparecen antes de los 14 años, puede ocurrir en universidades, institutos o colegios. Las formas de discriminación más habituales son:

  • Sobreprotección y control: más común por personas cercanas.
  • Evitación y rechazo: más común en entornos de trabajo.
  • Coacción: se suele sufrir sobre todo por personas cercanas o parejas. También es común en entornos laborales.
  • Desprecios, burlas, insultos…: en entornos laborales y centros de estudios. Se le puede conocer como bullying.

Ámbitos donde las personas con problemas de salud mental sufren discriminaciones

Ámbito laboral

Las personas con problemas de salud mental tienen derecho a participar en el trabajo de forma plena y equitativa, y a pesar de que la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad proporciona un acuerdo internacional para promover los derechos de

las personas con discapacidad (incluida la discapacidad psicosocial), también en el entorno laboral, las cifras reflejan como las personas con problemas de salud mental siguen siendo el colectivo con menor tasa de empleo.

Una de las consecuencias del estigma con el que viven las personas con problemas de salud mental, es el acceso al mundo laboral,  solo 1 de cada 5 personas con problemas de salud mental tiene empleo. Las elevadas cifras de paro que afectan a estas personas son como consecuencia de todos los prejuicios que siguen estando presentes. Continúan siendo el colectivo con menor tasa de empleo de todos los tipos de discapacidad, y así se refleja en el último informe  «El empleo de las personas con discapacidad (EPD)» del Instituto Nacional de Estadística.

Debido a la falta de acceso a la ocupación y otras oportunidades de generación de ingresos, las personas con problemas de salud mental están en mayor riesgo de caer en la pobreza porque son laboralmente vulnerables, ya que difícilmente acceden al mercado ordinario, apenas realizan puestos con responsabilidad y existe discriminación entre las personas trabajadoras a través del desconocimiento.

Ámbito educativo

El ámbito educativo es uno de los más importantes en la construcción de una sociedad igualitaria e inclusiva, sin embargo, la salud mental continúa siendo una asignatura pendiente en las aulas, donde es necesario fomentar una visión de la salud mental libre de estigmas. Los centros educativos son agentes sensibilizadores clave en la implementación de programas que integren de manera transversal una visión libre de estigmas en la salud mental, promoviendo que los niños, niñas, adolescentes y jóvenes puedan hablar y pedir ayuda cuando lo necesiten. El 75% de los problemas de salud mental se inician en la adolescencia, antes de los 18 años, pero aun así, algunas personas con problemas de salud mental siguen recibiendo un trato discriminatorio en los centros educativo.

Cómo ayuda Adiem a erradicar la discriminación que sufren las personas con problemas de salud mental.

El trabajo que se realiza día a día en Adiem es el de mejorar la calidad de vida de las personas con problemas de salud mental, a través de diferentes servicios y recursos para acompañar a las personas a construir su proyecto de vida. Desde Adiem  queremos garantizar que la salud mental sea un derecho humano que forme parte del derecho de todas las personas a una salud íntegra.

Una de las necesidades que se ha contemplado es la importancia de la incorporación laboral en la recuperación de la salud mental. Por ello, Fundación Adiem trabaja para impulsar iniciativas relacionadas con el mundo laboral. La Integración Laboral es fundamental si se pretende conseguir una rehabilitación integral de las personas con problemas de salud mental. Muchas personas usuarias de nuestra Fundación nos realizan demandas de ayuda a la búsqueda de empleo dadas las dificultades que encuentran cuando tratan de acercarse al mundo laboral. Por ello, pusimos en marcha el Servicio de Intermediación Laboral y Fomento de Empleo (SILFE) para favorecer la accesibilidad a los recursos formativo-laborales de personas con problemas de salud mental que se encuentran en proceso de capacitación laboral o búsqueda activa de empleo.

Este servicio está dirigido a descubrir y potenciar la disposición para implicarse en un proyecto de inserción laboral mediante la identificación de sus intereses y potencialidades (recursos personales en actitudes y habilidades), en consonancia con las oportunidades que le brinda el mercado laboral, así como el compromiso de minimizar los déficit detectados a través de la participación en acciones de mejora de la empleabilidad. Además, cabe destacar, que el número de participantes en los itinerarios de inserción socio laboral es de 50 personas por año, con 3750 horas al año de talleres orientadas a la inserción laboral. Además, el número de personas usuarias que se han incorporado a trabajar ha sido de 33 personas.

Otro de los ámbitos donde se considera relevante trabajar para eliminar estigmas es el ámbito educativo. La sensibilización y prevención son fundamentales para romper estigmas y crear una sociedad más inclusiva. La educación es fundamental, por ello, desde Adiem se han impartido charlas de sensibilización y prevención sobre la salud mental en los centros educativos junto con personas usuarias de Adiem para ser un altavoz y, así, visibilizar la experiencia en primera persona de personas usuarias de la fundación para mostrar a la sociedad que las personas con problemas de salud mental pueden y deben de tener una vida plena con los mismos derechos en todos los ámbitos de su vida, y de esta manera, eliminar todos los estigmas todavía presentes en nuestra sociedad.

Sobre la Fundación Adiem

El trabajo que se realiza día a día en Fundación Adiem, es el de mejorar la calidad de vida de las personas con problemas de Salud Mental. Con más de 26 años de experiencia nuestro propósito es alcanzar el máximo bienestar e independencia de las personas con problemas de salud mental. Prestamos atención a más de 600 personas por año, en nuestros 16 centros y viviendas en la provincia de Alicante, con sede en Torrevieja, Alicante, Orihuela y Almoradí.

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